El diputado José Luis Santos planteó reducir requisitos y aplicar un 25% de descuento en la renovación de licencias a trabajadores que no tengan vehículo propio, pero que dependen del documento para poder laborar.La iniciativa modifica la Ley que Regula la Expedición de Licencias para Conducir en Nuevo León, al añadir disposiciones para que estos trabajadores accedan al beneficio bajo ciertas condiciones.El punto clave: el solicitante deberá comprobar que trabaja como conductor mediante una constancia laboral. El incentivo aplicaría únicamente en casos donde la persona no sea propietaria de un vehículo.El planteamiento parte de una realidad laboral: miles de personas manejan unidades que no son suyas —desde autos y motocicletas hasta transporte de carga— y aun así deben pagar de su bolsillo la licencia o su renovación.El legislador argumenta que el costo del trámite se vuelve una carga directa para trabajadores, especialmente cuando las empresas no cubren ese gasto.Datos oficiales refuerzan el contexto: en Nuevo León circulan más de 2.6 millones de vehículos frente a una población de 5.7 millones de habitantes. Además, el estado concentra alrededor de 60 mil unidades de carga, equivalente al 11% del total nacional.Actualmente, tramitar una licencia por primera vez ronda los 869 pesos, mientras que una vigencia de cinco años o renovación alcanza los mil 358 pesos, sin considerar otros cobros municipales.La propuesta busca aliviar ese gasto en quienes necesitan la licencia como herramienta de trabajo, no como propiedad personal.