Tomás Montoya quiere que las escuelas con pocos alumnos dejen de estar medio vacías y se conviertan en espacios útiles para capacitar y profesionalizar a personas adultas en Nuevo León.El diputado de Morena planteó que el Estado y la Federación se sienten a coordinarse para usar esos planteles donde la matrícula es baja y aprovecharlos para cursos, programas y actividades de formación, sin necesidad de construir nueva infraestructura.La idea, explicó, es que esos espacios sirvan para mejorar las oportunidades de las familias y no se queden cerrados o subutilizados durante buena parte del día.Como ejemplo, puso sobre la mesa el modelo de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, una institución federal que ofrece educación superior, investigación, extensión académica y educación continua, y que ya tiene prevista la colaboración con gobiernos estatales.Montoya señaló que la realidad es desigual: mientras en algunas zonas faltan espacios y hay presión por cupo, en otras hay salones vacíos, turnos con pocos alumnos o escuelas que prácticamente no se usan fuera del horario escolar.Ahí, dijo, está la oportunidad: usar esa infraestructura que hoy no se aprovecha del todo, ya sea por baja matrícula o por horarios disponibles, para proyectos educativos adicionales que tengan impacto social.Aclaró que cualquier esquema deberá cuidar que no se afecten las clases regulares, proteger a niñas, niños y adolescentes, definir claramente horarios y responsabilidades, y respetar las reglas legales y administrativas vigentes.La propuesta contempla hacerlo mediante convenios, programas piloto o modelos flexibles que permitan poner a trabajar los espacios sin generar conflictos ni riesgos.