El diputado local Héctor Morales Rivera pidió se ponga orden en los seguros de gastos médicos y en la relación con hospitales privados. Por lo que fue directo pidiendo al Congreso de la Unión reformar la Ley de Seguros y Fianzas para obligar a las aseguradoras a dejar de jugar con letras chiquitas y cambios a escondidas.La propuesta les pone reglas claras. Primero, que informen de inmediato cualquier cambio en su red de hospitales y servicios, y que esa red realmente alcance para cumplir lo que venden en los contratos. Nada de recortar opciones sin avisar.También plantea que el usuario tenga margen de decisión: poder elegir médicos u hospitales fuera de la red y pagar solo la diferencia, sin quedar amarrado a lo que la aseguradora imponga.Otro punto clave: respetar la antigüedad. Si alguien ya lleva tiempo pagando, no lo deben castigar por cambiar de plan o de modalidad. Esa antigüedad se conserva con al menos un año continuo. Además, se abre la puerta a beneficios reales para mayores de 60 años: si tienen más de 10 años seguidos pagando, se frenan los aumentos en su prima. Sin trucos.La iniciativa también obliga a que los contratos digan las cosas como son: claros, completos y sin ambigüedades. Y que cada plan esté bien sustentado, no solo armado para vender.El fondo del asunto es evidente. En Nuevo León, los seguros médicos dejaron de ser opción y se volvieron necesidad. Pero el sistema está fallando: en 2024 las quejas contra aseguradoras subieron 53%, pasando de 212 a más de 350. A eso se suma el golpe al bolsillo: primas con aumentos de hasta 45% en un año, y arriba del 50% para adultos mayores.¿El resultado? Gente que pagó durante años y hoy tiene que soltar la póliza justo cuando más la necesita, porque ya no la puede costear.La reforma busca cerrar ese abuso: reglas parejas, transparencia real y protección a quienes sí han cumplido. Porque un seguro médico debería responder cuando se necesita, no convertirse en otra deuda imposible.