Armida Serrato mete presión con una nueva ley contra la extorsión en Nuevo León, en medio de un delito que no deja de crecer.La diputada local del PRI, presentó una iniciativa para crear la Ley para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión, buscando cerrar el paso a un problema que ya golpea la seguridad, la libertad y la economía de la población.La propuesta parte de un diagnóstico claro: la extorsión ya no es aislada, es constante y se diversificó. Hoy se da como “derecho de piso”, “secuestro virtual”, “extorsión telefónica” y fraudes de “ganador ficticio”.El dato que respalda la iniciativa: los casos pasaron de 601 en 2021 a 901 al cierre de 2025. El delito va al alza y ya alcanzó a todos, especialmente al sector empresarial.Serrato lo pone sobre la mesa sin rodeos: desde la tienda de la esquina hasta grandes empresas están siendo víctimas, lo que exhibe la falta de un marco legal efectivo para contenerlo.“La extorsión no solo afecta el bolsillo, genera miedo e incertidumbre. Esta ley busca devolver tranquilidad y cerrar espacios a la delincuencia”, señala.La iniciativa no se queda en discurso. Plantea una estructura concreta: 21 artículos divididos en tres títulos.Incluye la creación de una Unidad Especializada en Extorsión dentro de la Fiscalía, un Centro de Atención a Denuncias con tecnología avanzada y una Unidad de Enlace Empresarial para proteger a comerciantes e industriales.También apunta directo a uno de los focos del problema: los penales. Propone auditorías tecnológicas trimestrales para frenar las llamadas de extorsión que siguen saliendo desde cárceles, pese a los intentos actuales por bloquearlas.La lógica es clara: si no se controla la comunicación desde los centros penitenciarios, el delito seguirá operando.Además, busca obligar a una coordinación real entre autoridades de los tres niveles de gobierno, algo que hoy no está funcionando como debería.El fondo es simple: Nuevo León enfrenta un aumento sostenido en extorsión y la respuesta institucional ha sido insuficiente.Por eso, la iniciativa también busca alinearse con el marco federal reciente, para endurecer la persecución del delito y mejorar la atención a víctimas.Cierre directo: la propuesta reconoce una realidad que ya rebasó a muchos y plantea medidas concretas para frenarla. Falta ver si se queda en iniciativa o realmente se convierte en ley y se aplica.