El diputado local del PRI, Héctor Morales Rivera, confirmó que la reforma para reducir la jornada laboral en México ya superó su etapa legislativa clave y entró en fase de implementación tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación.La modificación al Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece una transición gradual hacia una jornada de 40 horas semanales, un cambio estructural que no será inmediato, sino progresivo. De acuerdo con lo aprobado, la reducción se aplicará de manera escalonada hasta el año 2030, disminuyendo el tiempo laboral de forma paulatina cada dos años hasta alcanzar el nuevo estándar.Morales explicó que esta reforma no surge de manera aislada, sino como resultado de un proceso de diálogo entre el Poder Legislativo y los sectores productivos. Estas mesas de trabajo permitieron ajustar la propuesta para que fuera viable tanto para trabajadores como para empleadores, lo que facilitó su aprobación a nivel federal sin modificaciones sustanciales.El fondo del cambio es claro: redistribuir el tiempo. Actualmente, una jornada de 48 horas semanales —sumada a largos traslados en zonas metropolitanas— limita la vida personal de los trabajadores. La reforma busca corregir ese desequilibrio, otorgando más espacio para la convivencia familiar, el desarrollo personal y el descanso.En términos sociales, el legislador subrayó que se trata de una de las transformaciones laborales más relevantes en las últimas dos décadas. No solo impacta la dinámica dentro de las empresas, sino que apunta directamente al fortalecimiento del tejido social, al permitir una mayor interacción en el entorno familiar y comunitario.Además, la reforma no se limita a la reducción de horas. Contempla el desarrollo de políticas públicas complementarias orientadas a mejorar la calidad de vida de los trabajadores. Entre ellas, destacan programas de capacitación, atención a la salud mental, así como el impulso a actividades culturales y recreativas.El reto ahora será la implementación. La transición exigirá ajustes operativos en las empresas, particularmente en sectores que dependen de esquemas intensivos de mano de obra. Sin embargo, el consenso alcanzado con la iniciativa privada indica que existe una disposición para avanzar en este nuevo modelo laboral.En síntesis, la reducción de la jornada laboral no solo responde a una demanda histórica, sino que redefine la relación entre trabajo y vida personal en México, marcando un cambio de fondo en la estructura laboral del país.