La Línea 4 del Monorriel se está construyendo sin decirle a la ciudad qué impacto ambiental está dejando. Eso es lo que la diputada de Morena, Grecia Benavides, puso sobre la mesa al exigir que el Gobierno del Estado haga público el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto.El exhorto, que pasó por unanimidad en el Congreso, señala directo al Ejecutivo y a la Secretaría de Medio Ambiente por mantener en la opacidad una obra que ya está generando daños visibles en vialidades, infraestructura urbana y zonas comerciales del área metropolitana.Benavides no cuestionó la necesidad de mejorar el transporte público, pero dejó claro que la urgencia no puede ser pretexto para violar la ley ni para avanzar sin rendir cuentas.En avenidas como Constitución, las afectaciones son evidentes: tráfico colapsado, infraestructura dañada y comercios golpeados, sin que exista información pública sobre cómo se van a corregir esos impactos o quién se hará responsable.La legisladora también puso en duda la prisa con la que se está empujando el proyecto bajo el argumento del Mundial de Futbol 2026, cuando el propio Gobierno estatal ha reconocido que la Línea 4 no estará lista para esa fecha.A pesar del tamaño de la obra y de las molestias que ya provoca, no hay un estudio ambiental disponible, ni datos claros sobre supervisión, mitigación de daños o cumplimiento de la normatividad.Para Grecia Benavides, el problema no es solo la obra, sino la falta de transparencia. “Si el proyecto está bien hecho, no hay razón para esconder la información”, advirtió.El exhorto exige que el Estudio de Impacto Ambiental se entregue al Congreso y se haga público, para frenar la opacidad y evitar que los costos de una mala planeación sigan cayendo sobre la ciudad.