Para que los apoyos culturales a jóvenes no aparezcan y desaparezcan según el gobierno en turno, la diputada del PAN, Myrna Grimaldo Iracheta, propuso modificar la Ley de Juventud de Nuevo León y obligar al Estado a mantener programas culturales de forma permanente.La legisladora presentó la iniciativa en el Congreso local acompañada por madres de familia que, dijo, hoy cargan con la mayor parte del gasto para que sus hijos puedan desarrollar habilidades artísticas. La reforma plantea agregar un Artículo 18 Bis que fuerce al Ejecutivo a sostener programas culturales dirigidos a jóvenes, con la participación de CONARTE y el Instituto Estatal de la Juventud.Grimaldo señaló que el talento existe, pero el respaldo público es mínimo. En la mayoría de las escuelas no hay maestros de arte y, cuando los hay, su presencia es limitada, lo que obliga a las familias a pagar clases, materiales y vestuarios por su cuenta.Madres de estudiantes coincidieron en que muchos jóvenes terminan pidiendo apoyo en la calle o realizando colectas para poder representar a sus escuelas en eventos culturales, mientras el Estado se mantiene al margen.En un estado donde casi una tercera parte de la población tiene entre 12 y 29 años, la cobertura en educación artística es apenas simbólica: solo una fracción de las primarias públicas cuenta con docentes de arte. Para la diputada, esta falta de apoyo no solo frena el desarrollo cultural, sino que amplía la brecha entre quienes pueden pagar y quienes no.La propuesta busca cerrar esa brecha y convertir el impulso al talento juvenil en una obligación, no en un favor ocasional del gobierno.