Las personas que trabajan en el sector público en Nuevo León podrían acceder a permisos laborales pagados para atender su salud mental si prospera la iniciativa presentada por el diputado local de Movimiento Ciudadano, Baltazar Martínez Ríos.La propuesta plantea modificar la legislación del servicio civil para obligar a dependencias estatales y municipales a conceder hasta dos permisos al año de siete días cada uno, consecutivos o por separado, siempre que exista prescripción médica que justifique la necesidad de atención.El legislador argumentó que el cuidado emocional debe tener el mismo reconocimiento que cualquier padecimiento físico, por lo que las y los trabajadores no deberían verse obligados a elegir entre atender su salud mental o conservar su salario.Martínez Ríos señaló que los trastornos mentales siguen siendo un problema extendido y con poca atención, ya que una parte importante de quienes los padecen no recibe tratamiento. También explicó que, aunque algunos padecimientos como ansiedad, estrés o depresión ya están considerados dentro de las enfermedades de trabajo, en la práctica muchas personas no logran obtener incapacidades porque resulta complicado demostrar que su origen está ligado al entorno laboral.La iniciativa busca eliminar ese obstáculo y establecer permisos formales que permitan recibir atención médica sin afectar ingresos ni estabilidad laboral, bajo el principio de que la salud mental debe tratarse como un derecho garantizado y no como un beneficio excepcional.