Aunque Guadalupe será uno de los municipios protagonistas durante el Mundial de futbol, el gobierno local no piensa relajar las reglas. No habrá permisos especiales, ni ampliación de horarios para vender alcohol, ni tolerancia para consumirlo en la vía pública.
El alcalde Héctor García dejó claro que la prioridad no es la fiesta desbordada, sino evitar problemas de seguridad antes, durante y después de los partidos. Para el municipio, el verdadero triunfo será que los encuentros terminen sin riñas, desmanes o hechos de violencia.
Guadalupe, dijo, quiere ser recordado como una sede ordenada y en calma, no como un punto rojo por excesos asociados al consumo de alcohol. Por eso, los horarios actuales de venta se mantienen tal cual y no habrá excepciones por la Copa del Mundo.
En cuanto al consumo en la calle, la postura es firme: está prohibido. Elementos de Seguridad Pública vigilarán zonas comerciales y de alta afluencia para intervenir cuando detecten a personas bebiendo en espacios públicos, con la instrucción de pedirles que se retiren o consuman únicamente dentro de establecimientos autorizados.
El mensaje es claro: el Mundial sí, pero sin desorden. Aquí el futbol no será pretexto para romper las reglas.