Con una combinación de experiencia y nuevas voces del bel canto, el México Opera Studio (MOS) concluyó su temporada 2026 con dos funciones de Falstaff en la Gran Sala del Teatro de la Ciudad, donde el público recibió favorablemente la última ópera escrita por Giuseppe Verdi.
La producción reunió al barítono Gerardo de la Torre, intérprete de trayectoria internacional, con jóvenes cantantes que dieron vida a una comedia marcada por el engaño, la ironía y la crítica a los excesos del personaje principal.
Bajo la dirección escénica de Rennier Piñero y la conducción musical de Alejandro Miyaki, el montaje logró mantener el ritmo de la obra mediante un trabajo preciso entre escenario y orquesta, en una presentación que representó la ópera número 20 del MOS.
La historia de Falstaff sigue a un viejo caballero que intenta conquistar a dos mujeres enviándoles cartas con el mismo contenido, provocando que ellas preparen una estrategia para darle una lección y exhibir su arrogancia, sus excesos y sus vicios.
El elenco estuvo integrado por Gerardo de la Torre como Falstaff; Valeria Vázquez como Alice; Teresita Mena Mora como Mistress Quickly; Frida Shani como Meg; Nohemí Cossío como Nannetta; además de Juan Arnulfo Tello, Miguel Ángel Ramírez, Luis Cornejo, Carlos Alfaro y Christopher González.
Durante la primera función, el montaje enfrentó un reto cuando De la Torre presentó una afectación en la garganta que redujo su capacidad vocal después del primer acto.
Pese a la complicación, el barítono decidió permanecer en escena para continuar con la representación y evitar suspender el trabajo realizado por toda la producción.
La situación fue explicada al público antes del segundo acto por los directores Rennier Piñero y Alejandro Miyaki, quienes informaron que el intérprete continuaría participando de acuerdo con sus posibilidades vocales.
Aunque el problema modificó algunos momentos de la interpretación principal, el resto del elenco y el ensamble mantuvieron la función con un desempeño que permitió llevar la obra hasta el final.
En la última parte de la ópera, el escenario se transformó en un espacio fantástico con personajes mitológicos que forman parte del engaño preparado contra Falstaff, quien finalmente descubre que todo fue una estrategia para darle una lección.
Al terminar la función, Gerardo de la Torre agradeció la respuesta del público y explicó que decidió continuar debido al esfuerzo de los jóvenes artistas y del equipo que trabajó en la producción.