La permanencia de hipotecas que legalmente ya no pueden cobrarse continúa generando problemas para propietarios que buscan vender, heredar o disponer de sus inmuebles, situación que motivó la presentación de una iniciativa de reforma en el Congreso de Nuevo León.
La propuesta fue impulsada por la diputada de Movimiento Ciudadano, Paola Linares, quien planteó modificaciones al Código Civil y a los procedimientos registrales para facilitar la cancelación de gravámenes hipotecarios cuya acción de cobro haya prescrito conforme a la ley.
Actualmente, explicó la legisladora, existen casos en los que las hipotecas permanecen inscritas en el Registro Público de la Propiedad pese a que ya transcurrió el plazo legal para exigir el cumplimiento de la obligación que garantizaban, lo que mantiene afectaciones sobre el patrimonio de los propietarios.
La iniciativa contempla la creación de un mecanismo mediante el cual las personas puedan acreditar la prescripción de la acción hipotecaria a través de una declaración certificada ante fedatario público, acompañada de la documentación correspondiente, con el propósito de agilizar la cancelación registral del gravamen.
Además, plantea incorporar expresamente en la legislación la prescripción de la acción hipotecaria como una causa de extinción de la hipoteca y otorgar facultades al Registro Público de la Propiedad para cancelar la inscripción cuando se cumplan los requisitos establecidos.
La existencia de estos gravámenes en los registros puede generar incertidumbre jurídica y complicar operaciones relacionadas con el patrimonio familiar, como compraventas, donaciones, sucesiones o trámites de regularización.
La propuesta también busca modernizar los procedimientos registrales y reducir cargas administrativas para los ciudadanos, permitiendo que los efectos legales de la prescripción se reflejen de manera efectiva en los registros públicos.
La iniciativa será turnada a comisiones para su análisis y eventual dictaminación en el Congreso del Estado.