El catálogo que debía explicar la contaminación sigue pendiente
El plazo terminó en noviembre de 2025. Diez meses después, Nuevo León todavía no tiene las conclusiones actualizadas del catálogo de emisiones que permitiría identificar las fuentes contaminantes del Área Metropolitana, conocer cuánto emite cada una y establecer dónde se concentra el problema.
El documento cobra importancia mientras los malos olores continúan presentándose en distintos sectores y persisten las dudas sobre si algunas de esas emisiones pueden representar un riesgo para la salud de los regiomontanos.
Lorena de la Garza, diputada local, pidió que la información deje de permanecer en espera y que la Federación haga públicos los resultados de las inspecciones y monitoreos realizados en la Refinería de Cadereyta.
Pero el reclamo va más allá de esa instalación. La diputada local por Monterrey señaló que también deben investigarse otras posibles fuentes contaminantes, porque sin un diagnóstico completo resulta difícil determinar el origen de las emisiones y qué autoridad debe intervenir.
La fecha comprometida para contar con el inventario tiene un antecedente específico.
El 3 de marzo de 2025, durante una visita a Monterrey, Alicia Bárcena, entonces secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, anunció su actualización y calculó que el estudio tardaría alrededor de ocho meses.
Ese cálculo colocaba la conclusión en noviembre de 2025. El plazo se cumplió sin que el catálogo quedara listo y ahora, de acuerdo con el señalamiento de la legisladora, acumula 10 meses de retraso.
El tiempo transcurrido no es un asunto menor, un diagnóstico ambiental necesita información vigente; de lo contrario, sus conclusiones pueden terminar describiendo una realidad distinta a la que actualmente enfrenta la zona metropolitana.
A una semana de la visita de la Presidenta Claudia Sheinbaum a Nuevo León, la diputada insistió en que deben conocerse los resultados de la revisión a la Refinería de Cadereyta y avanzar en la identificación de las demás fuentes que contribuyen a la contaminación metropolitana.