Nuevo León no tiene ley que castigue a los adultos que usan su autoridad para abusar sexualmente de menores. Ese vacío legal deja impunes casos graves y permite que agresores se escapen bajo figuras generales como abuso sexual o estupro.La diputada de Morena, Grecia Benavides, presentó una iniciativa para tipificar la pederastia como delito autónomo. La propuesta apunta directo: docentes, tutores, religiosos, médicos, empleadores o cualquier adulto que obligue, induzca o convenza a un menor a actos sexuales enfrentará de nueve a 18 años de prisión. La pena se endurece si la víctima tiene menos de 14 años o no entiende lo que sucede.El objetivo es claro: que la justicia pueda perseguir agresores que explotan relaciones de confianza o poder. La iniciativa incluye multas y crea un capítulo propio en los delitos sexuales para diferenciar la pederastia de otros abusos, dejando explícito que no hay consentimiento válido cuando hay subordinación.Benavides advierte que mientras la ley no lo reconozca, muchos casos quedan sin castigo. Esta reforma busca cerrar la puerta a la impunidad, dar herramientas a la fiscalía y proteger a niños y adolescentes de quienes deberían cuidarlos, no explotarlos.