El Congreso local dio luz verde a la redefinición de los límites territoriales entre Monterrey y San Nicolás de los Garza, un acuerdo que ambos municipios ya tenían planchado y que ahora queda formalizado.La decisión parte de una solicitud hecha por la Universidad Autónoma de Nuevo León para que los ayuntamientos revisaran la frontera municipal en una zona específica, con el fin de incorporar un terreno de poco más de 33 mil metros cuadrados a San Nicolás.El ajuste fue avalado previamente por los cabildos de ambos municipios y llegó al Congreso sin conflicto, ya que Monterrey y San Nicolás coincidieron en la necesidad de dejar clara la delimitación y evitar problemas legales a futuro.Con la aprobación legislativa, la zona queda oficialmente reconocida dentro del territorio nicolaíta, lo que da certeza a los trámites y proyectos que se desarrollen ahí.El dictamen pasó sin votos en contra.