Durante más de cinco años, el puente de Balcones de San Miguel fue un punto muerto. Desde julio de 2020 quedó fuera de servicio tras los daños provocados por la tormenta tropical Tormenta Tropical Hanna, que prácticamente destrozó los taludes y dejó la estructura inservible.Hoy la historia es otra. El paso vehicular ya está nuevamente en operación en ambos sentidos, luego de que el Municipio de Guadalupe decidiera no repararlo, sino reconstruirlo completo.La inversión fue de 23 millones de pesos. La obra impacta directamente a más de 20 mil conductores que cada semana cruzan por esa zona y a unas 44 mil familias del sector, según informó el alcalde Héctor García.El trabajo arrancó desde abajo. Se tiró el cuerpo que corría de sur a norte y se levantó uno nuevo con tres pilotes, tres columnas y un cabezal con bancos de apoyo. La estructura ahora descansa sobre cinco vigas de acero diseñadas para soportar mejor las lluvias intensas y los cambios bruscos de clima que son comunes en Nuevo León.El puente tiene 26 metros lineales y ahora incluye banqueta peatonal. Además, en el entorno se habilitó un espacio público con bancas y una luminaria tipo araña para uso vecinal. La Dirección de Medio Ambiente sembró nueve encinos siempre verdes en la zona.El secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano, Guillermo Hernández, recordó que el cierre se dio tras los daños estructurales severos registrados en 2020. La intención ahora es que la nueva estructura tenga mayor durabilidad y no vuelva a quedar fuera de servicio ante fenómenos meteorológicos.