Julio Cepeda, un nombre que creció con Monterrey, en esta edición, el reconocimiento correspondió a un empresario cuya trayectoria pasó de las bicicletas al ciclismo olímpico y de ahí a una empresa que terminó convirtiéndose en una referencia nacional del comercio de juguetes.
Hay empresas que terminan formando parte de la memoria de una ciudad, Julio Cepeda es una de ellas.
Lo que comenzó en 1954 como un taller de bicicletas terminó convertido en una cadena de 65 establecimientos en 22 estados del país.
Por esa trayectoria, Autoridades de Monterrey entregaron a Julio Cepeda Garza la Medalla al Mérito Emprendedor y Empresarial “Lorenzo H. Zambrano Treviño”, edición 2026, durante una Sesión Solemne de Cabildo celebrada en el Gran Salón del Casino Monterrey.
El reconocimiento llegó después de más de seis décadas de crecimiento empresarial. Aquel taller dedicado a reparar y vender bicicletas terminó cambiando de giro hasta convertirse en Julio Cepeda Jugueterías, una marca que encontró en la temporada navideña uno de sus principales momentos comerciales y que mantiene como distintivo el lema “El Paraíso del Juguete”.
Pero antes de los negocios estuvo el deporte. A los 15 años, un accidente laboral truncó su aspiración de jugar béisbol.
El ciclismo ocupó entonces ese espacio y terminó llevándolo hasta los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, donde representó a México.
En las carreteras llegó a ser conocido como “El Príncipe de las Carreteras”. Participó en competencias que podían extenderse por unos 20 días y en recorridos de hasta 2 mil 800 kilómetros.
El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza encabezó la ceremonia y destacó la disciplina y visión que acompañaron la trayectoria del empresario.
A sus 93 años, Cepeda mantiene además una historia familiar construida junto a María Ofelia Viramontes, con quien suma más de seis décadas de matrimonio, tienen cinco hijos y ocho nietos.