Buscan sacar la planeación urbana del juego político, uno de los problemas que se busca atender es la falta de continuidad entre municipios.
La planeación de las ciudades no debería cambiar cada tres años con la llegada de un nuevo alcalde.
Bajo esa premisa, Carlos de la Fuente propuso crear un Instituto de Planeación Urbana que tome decisiones desde un perfil técnico y con una visión de largo plazo.
La iniciativa contempla modificar los artículos 182 y 185 de la Constitución de Nuevo León y, además de establecer las bases para el nuevo organismo, abrir la posibilidad de que el Congreso pueda proponer la creación de institutos, facultad que actualmente corresponde al Ejecutivo.
La propuesta surgió de conversaciones con cámaras empresariales y desarrolladores, quienes han planteado la necesidad de contar con una planeación que rebase los periodos de las administraciones municipales.
El legislador ejemplificó que una vialidad puede ser construida con tres carriles por sentido y terminar, al cruzar al municipio vecino, en una avenida de apenas un carril por sentido.
También cuestionó los tiempos que pueden tomar las modificaciones a los planes de desarrollo urbano.
Citó el caso de San Nicolás, donde el proceso para cambiar su plan habría tardado alrededor de un año.
La propuesta pretende que este tipo de decisiones deje de depender de criterios políticos y tenga respaldo en análisis técnicos que consideren el crecimiento de toda la zona metropolitana.
El planteamiento incluye, además, una modificación constitucional para que el Poder Legislativo pueda impulsar la creación de institutos, con la intención de ampliar las opciones para generar organismos especializados en la planeación del estado.