Autoridades de Apodaca hicieron un recorrido por las colonias Robles y Calabria, con la iniciativa de atender la demanda vecinal ante los problemas que se han venido arrastrando sin solución.El alcalde César Garza Arredondo y un equipo de funcionarios, caminaron las calles, escucharon reclamos por fallas en servicios básicos, rezagos en infraestructura y reportes que —según los vecinos— llevan tiempo sin ser atendidos. La escena fue la misma de siempre: funcionarios tomando nota, vecinos repitiendo quejas y ninguna respuesta concreta en el momento.Aunque el gobierno municipal agradeció la “confianza” y presumió cercanía, evitó hablar de plazos, presupuestos o acciones inmediatas para resolver los problemas expuestos. El mensaje oficial se quedó en el discurso de “trabajo en equipo” y en la frase reciclada de estar “siempre cerca del ciudadano”.En los hechos, los recorridos se han convertido en actos de contención política más que en soluciones reales. La gente escucha promesas, pero sigue esperando resultados, mientras las mismas colonias acumulan rezagos que no se resuelven con visitas ni discursos.