La revisión del gasto público llegó literalmente al tronco de los árboles. La diputada local Armida Serrato Flores acudió a la Alameda Mariano Escobedo para medir uno por uno los árboles plantados por Reforestación Extrema y preguntar directamente a los ciudadanos cuánto creen que costó cada ejemplar.La respuesta oficial, dijo, es escandalosa.De acuerdo con el monto reportado por la compra y plantación, cada árbol habría costado 125 mil pesos, recurso pagado por el Gobierno del Estado de Nuevo León. Una cifra que, en plena vía pública y frente a los propios árboles, la legisladora cuestionó abiertamente por considerarla desproporcionada y difícil de justificar.Serrato Flores advirtió que este tipo de gastos no pueden revisarse meses o años después, cuando ya no hay forma de corregir nada. Insistió en que el uso de recursos públicos debe fiscalizarse en tiempo real, no cuando el dinero ya se gastó y las decisiones ya quedaron “enterradas”, igual que los árboles recién plantados.Para la diputada, el caso refleja la urgencia de vigilar el presupuesto mientras se ejerce, no cuando el daño está hecho. Porque, sostuvo, si un árbol cuesta lo que muchos ciudadanos ganan en años de trabajo, la revisión no puede esperar.