Guadalupe cruzó los 310 años de historia y lo hizo recordando su origen, activando la ciudad y poniendo en primer plano a quienes hoy la mueven todos los días.El aniversario no se quedó en el acto protocolario. Desde temprano, la zona de La Pastora se llenó de corredores en una carrera 5K que reunió a miles de participantes y premios en efectivo, marcando un festejo más de calle que de escritorio.La memoria también tuvo su espacio con la presentación de una obra editorial que revisa el nacimiento del municipio, sus etapas clave y a las figuras que han dejado huella, como una forma de no perder el rumbo ni la identidad.Más tarde, autoridades y ciudadanos rindieron homenaje al fundador Francisco de Barbadillo y Vitoria, y el Cabildo selló un hermanamiento con Bustamante, dos municipios unidos por raíces tlaxcaltecas que aún se reflejan en sus tradiciones.El cierre fue para reconocer a mujeres y hombres que destacan en educación, ciencia, deporte, arte, cultura, empresa y labor social, perfiles que hoy sostienen el presente de Guadalupe.A más de tres siglos de su fundación, Guadalupe celebró sin discursos largos, apostando a la memoria, la actividad y el reconocimiento ciudadano.